17 jun. 2026
El abogado del futuro ya está aquí. Y tiene algo que la IA no puede reemplazar.
Celebramos la VI edición del Inkietos Live Day organizada por nuestros Inkietos Esperanza Ferrando, Guillermo Pérez Alonso y Laura Fauqueur en la Facultad de Derecho de la Universidad CEU San Pablo, con casi cuarenta profesionales del sector jurídico: abogados de despachos, empresas, administraciones públicas y organizaciones del mundo legal.
El tema que nos reunió no era nuevo, pero sí urgente:
¿qué papel le queda al abogado cuando la inteligencia artificial ya hace buena parte de lo que antes hacía él?
La primera conversación de la tarde fue reveladora. Cuando preguntamos a los grupos cuándo fue la última vez que la IA había hecho algo que antes hacían ellos, nadie tuvo que pensar demasiado. Las respuestas llegaron rápido: resúmenes de correos, revisión preliminar de contratos, análisis documental, localización de jurisprudencia. Tareas que antes requerían horas, o equipos enteros, hoy se resuelven en minutos. Ya no hay discusión sobre lo que ya hace la IA.
Nadie en la sala lo vivió como una amenaza. Lo vivieron como una realidad que ya está aquí.
La segunda pregunta fue más interesante: ¿qué hicisteis recientemente que no se puede meter en un prompt?
Aquí el debate se volvió más matizado. Los grupos señalaron con claridad los límites: la información confidencial de clientes, las decisiones estratégicas con implicaciones éticas, las conversaciones donde lo que importa no es el contenido sino la relación. La IA puede procesar datos, pero no puede leer una sala, gestionar una negociación tensa ni asumir la responsabilidad de lo que firma.
Cuando llegamos a la tercera pregunta, qué queda en el trabajo jurídico que solo un humano con criterio puede hacer, los conceptos que aparecieron una y otra vez fueron los mismos: confianza, reputación, criterio, responsabilidad. La capacidad de interpretar lo que un cliente necesita más allá de lo que pide. El refrendo final. La firma.
Se determinó que estas no son palabras vacías. Son el núcleo de lo que hace que un cliente elija a un abogado y no a otro.
La frase que lo resume todo
La jornada terminó con un ejercicio que nos pareció el más útil de la tarde: cada grupo tenía que formular en una sola frase lo que le diría a su cliente para explicarle por qué seguir contando con él en este nuevo escenario.
El jurado, formado por Sara Molina, vicepresidenta de Inkietos, y Óscar Bellsolell, Legal Engineer de Harvey, eligió esta:
"Conmigo tienes doble inteligencia: artificial y humana, y la seguridad de que yo respondo por ambas."

La presentó el equipo formado por Eduardo Frutos, Maruxa Caeiro, Iván Simarro, Lara Cuervo-Arango, Mercedes Laguna Martínez y nuestro inkieto Carlos García-León.
Es una frase sencilla, pero dice exactamente lo que hay que decir: la IA no sustituye al abogado, lo amplía. Y la responsabilidad, siempre, es humana.
Gracias a todos los Y a todos los que participasteis en los grupos con honestidad y ganas de pensar en voz alta. Y A Harvey por hacer posible este encuentro.
El Inkietos Live Day existe para eso: para que los profesionales del sector jurídico tengan un espacio donde reflexionar juntos sobre lo que está cambiando y lo que no debe cambiar.
¡Nos vemos en la próxima edición!
Recibe mensualmente información relevante de nuestra actividad.