Inkietando

2015-06-12

"¿Hacia dónde va el puck del Mercado Legal?"



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“A good hockey player plays where the puck is. A great hockey player plays where the puck is going to be” ·  Wayne Gretzky

 

El Centro para el estudio de la profesión legal de la Universidad de Derecho de Georgetown junto con Thomson Reuters Peer Monitor publicaron el pasado febrero su informe anual sobre el estado del Mercado Legal, que comienza con la frase del legendario jugador del hockey sobre hielo canadiense Wayne Gretzky, definiendo la diferencia entre un buen jugador de hockey, el que juega donde está el disco, y un gran jugador de hockey, el que juega donde el disco va a estar.

 

Con esta introducción se enfatiza los beneficios de una visión de mayor alcance en el proceso de definición de la estrategia de negocio, eje central del informe.

 

Aunque el estudio se basa en la revisión de tendencias dominantes del mercado legal estadounidense, es importante repasar con detalle y observar con interés las claves que se extraen del mismo y sus conclusiones por la significancia de su impacto en el resto del mercado legal global.

 

Estado actual del Mercado Legal

 

Según los indicadores, el año 2014 obtuvo una modesta mejora a pesar del mantenimiento de los cambios, dado el crecimiento de la demanda de servicios legales, aunque no representa una mejora significativa sobre los cinco años anteriores. Este modesto crecimiento se da por un tímido aumento de operaciones transaccionales para las áreas de corporate, tax e inmobiliario. En contraposición, el área de litigio – que representa un tercio de la práctica global de las firmas – se mantuvo en negativo tal y como venía dándose desde el comienzo de la recesión en 2008.

 

Por su parte, la productividad del mercado en conjunto, tiende a la baja en los últimos cuatro años. Con la excepción de los associates, el resto de categorías profesionales, incluidos socios de cuota e industriales y of-counsels, han seguido manteniendo un ratio de entre 100 y 200 horas por profesional por debajo de los ratios del año 2007, que junto con la presión en los precios por parte de los clientes, ha resultado en un declive en la facturación de casi 10 millones de dólares por cada 100 millones de dólares en tiempo imputado, es decir, casi un 10% menos.

 

Respecto a los gastos, las firmas redujeron radicalmente gastos directos como indirectos que no eran ni mucho menos sostenibles en el medio plazo, volviéndose a elevar a partir del 2011 en ratios mucho más racionales de en torno al 3% anual.

 

A pesar del modesto crecimiento y una productividad a la baja, las cifras de profit per partner (PPP) o beneficio por socio se vieron mejoradas en aproximadamente un 3%.

  

Cambio en la dinámica del Mercado

 

Aunque entre los años 2010 al 2013 la economía americana comienza a sentir indicios de recuperación después de varios años de una gran recesión, la demanda de servicios legales continúa siendo muy débil, siendo menos de la mitad de los niveles de demanda anteriores al 2008.

 

Con esta situación, y sin perjuicio de las distintas hipótesis sobre el debate de cómo o cuándo volverá, si vuelve, la actividad sobre la demanda de los primeros años de la década del 2000, es claro que se han transformado los hábitos de compra de los clientes corporativos que han impactado de manera adversa sobre la demanda de los servicios legales.

 

Primeramente, se ha producido un traslado significativo de trabajo a los departamentos jurídicos internos de las empresas, llegando en algunos casos a reforzar la fuerza de trabajo de estos equipos in-hose, a veces incluso con proveedores de servicios no legales. Y en segundo lugar, aunque todavía tímida pero clara presencia de otros proveedores externos a las firmas que realizan trabajo que tradicionalmente ha sido gestionado por abogados pero que han sabido optimizar gracias a la innovación y la tecnología.

 

Por otro lado, también ha habido un reflejo del desinfle del servicio en materia litigiosa ante un mercado que reacciona a los elevados costes que estos producían, además de los largos períodos de tiempo en favor de soluciones transaccionales apoyadas además por nuevas herramientas tecnológicas para el descubrimiento de prueba electrónica, que han sido redirigidas por los clientes de las firmas a proveedores tecnológicos fuera de todo ámbito legal.

 

Es por todo esto que la aparición de servicios tradicionalmente legales ha pasado a manos de proveedores fuera del ámbito jurídico que han entrado en el mercado, lo que hace que el servicio que se venía dando se disemine en diferentes operadores, incluidas las auditoras que han buscado su oportunidad de negocio en el proceso. Todos estos nuevos operadores, o “jugadores” harán cambiar la dinámica del mercado tal y como era conocido hasta el momento, de tal forma que las barreras establecidas hasta el momento se debilitan por la fuerza de nuevas soluciones que claramente convierten al mercado legal en un mercado todavía más competitivo, segmentándose en firmas de mayor o menor éxito según se adapten a las nuevas tendencias y dinámica existente, ampliándose la distancia entre ellas.

 

Conclusiones

 

No hay duda de que la crisis y la recesión de los últimos 6-7 años cambia de manera irreversible con la conversión de un mercado de vendedores a uno de compradores. Estos asumen el control de la toma de decisión sobre cómo deben ser prestados los servicios legales, exigiendo predicción de costes y el aumento de efectividad en el servicio junto con la asunción de mayor trabajo dentro de sus corporaciones a través de sus recursos jurídicos in-house, la dispersión de servicios entre diferentes proveedores y el crecimiento de nuevos competidores no tradicionales dentro de un mercado en el que no es tanto cuestión de reaccionar a los cambios, si no de entender y saber observar cómo será en los años por venir.